jueves, noviembre 18, 2010

Sé que pertenezco a este lugar.



Sé que pertenezco a este lugar.
No podría ser de otro.

Lo sé cuando escucho a Violeta Parra cantando Arauco tiene una pena, Corazón maldito, La jardinera.

Cuando leo y releo a Claudio Bertoni que dice que cómo no va a bailar como baila si no culea hace un año.

Sé que pertenezco a esta tierra por que le temo a los temblores.
Por que le tengo miedo a los milicos.

Sé que pertenezco a este lugar.

Por que cuando camino por sus calles esté en Copiapó o en Valdivia veo en los ojos de los otros mis ojos, veo en el miedo de los otros mi miedo, veo en las bocas de los otros mi risa.

Sé que pertenezco a este lugar por que lo odio como solo se odia lo que uno ama, por que detesto tantas cosas de mi país como detesto lugares de mi infancia.

Por que sé que significa guagua-poto-guata-pololo.

Sé lo que es una laucha
una macha
un huacho
una cuncuna
Sé que un pichintún es un poquito de algo.

Sé que pertenezco a este lugar.

Lo sé por que conozco los dedales de oro de los rieles de los trenes, los cactus protectores del desierto. Por que sé cómo es una araucaria, un canelo, un palto, una higuera. Un zorzal, un chincol, un gorrión, un loro choroy. Un gato con tiña, un perro tuerto, una oveja empolvada, una vaca en blanco y negro, una paloma con una bolsa amarrada a su pata.

Sé que en algunos colegios en el campo a los hijos de los peones les dicen los cabezas negras.
Sé que los dueños de los fundos son pocos y que las tierras las labran y siembran hombres y mujeres por montones que sueñan con que sus hijos tengan mejor vida.

Sé que pertenezco a este lugar por que digo cucharita-cafecito-lechecita-calientita.Por que entiendo perfectamente el chiste cruel, el doble sentido, el reirse de la desgracia ajena que es la propia.

He subido cerros, he nadado en el mar mas frio, mas salado, mas furioso. He vivido terremotos violentos, he comido nieve, he bailado sau sau, he recogido coquitos de eucaliptus en los bosques de las playas, he puesto una cáscara de naranja sobre la estufa de parafina. He pedido completos italianos, piscolas, cazuela de pava, mechada con chilena, he comido sandías, melones, duraznos, damascos. He cantado al rededor de una fogata canciones de Eduardo Gatti, de Schenke y Nilo. He tomado mate con leche, harina tostada con agua y azucar, jote, fanshop y Free.

Sé que pertenezco a este lugar y que no podria ser de otro. No por que algo me obligue, no por que algo me ate, no por que no haya otro mejor.
Soy de aquí desde siempre.
Aquí quiero morir.
Quiero descansar en el pacífico junto a mi padre.
Quiero no dejar nunca esta tierra.
Por que soy melancolía y alegría al mismo tiempo, y eso sólo sucede en mi tierra.

Sé que pertenezco a este lugar.

5 Comentarios:

Blogger Dominique dijo...

Paloma, de verdad que me parece lleno de inspiración y poesía esto. Por Dios, es un regalo lo que hiciste. BRAVO!

8:43 p. m.  
Blogger Pablo Suzarte dijo...

te falto la michelada :P

1:16 a. m.  
Blogger Pamela dijo...

Nadie podría decirlo mejor!

11:04 a. m.  
Blogger Claudia Pérez dijo...

:) es verdad! Nadie podría decirlo mejor!!

8:50 a. m.  
Blogger lahijadejipa dijo...

Que me ha gustado volver a leer lo que has escrito, estás escribiendo cada vez más lindo, tengo nudo en la garganta, y al mismo tiempo me han dado unas ganas de volver a escribir también!!
besos hermigui, te quiero mucho!

7:38 a. m.  

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